Archivo | noviembre, 2014

La gestión pública del agua es un asunto sanitario

26 Nov

Concentración canal

Encabezo el texto con ese titular, para explicar el por qué, en este foro virtual que es “salvemoslaprincesa” en el que, por decisión colectiva, hemos acordado evitar el salirnos de los asuntos estrictamente sanitarios, traemos a colación el asunto de la privatización del Canal de Isabel II y animamos a acudir a las concentraciones del próximo domingo día 30 de noviembre a las 12:00 en la puerta del Sol y del día 3 de diciembre a las 12:30 a las puerta de las oficinas de El Canal (C/Santa Engracia Nº 125).
Aclaro que la inclusión de esta convocatoria en esta blog se aprobó por unanimidad en la asamblea de la Plataforma el pasado lunes (24 de noviembre).
Intentando ser breve diré que el razonamiento que nos llevó a o tomar esta decisión es el hecho de que el acceso al agua potable, aunque no aparece explícitamente reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos (24-X-1945) fue posteriormente incorporado mediante una Resolución aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 28 de julio de 2010 (Resolución 64/292 El derecho al agua y el saneamiento) y todos los asistentes entendimos que el suministro de agua potable garantiza una notable mejora de la salud de la población y ahorra innumerables gastos al sistema público sanitario y enfermedades, dolor, o simples molestias, a los ciudadanos sin distinción de su poder adquisitivo.
Por otra parte, para quien lo ignore, diremos que El Canal de Isabel II, fundado por el ministro D. Juan Bravo Murillo en 1851, ha sido históricamente una empresa que, además de gestionar eficazmente el abastecimiento de Madrid y gran parte de los municipios de la Comunidad, y pese a haber acometido en la segunda mitad del siglo pasado importantísimas inversiones en la renovación y mejora de la red de almacenamiento y suministro, ha obtenido, año tras año, beneficios multimillonarios que ha dedicado a promocionar actividades culturales (Teatros del Canal), cubrir o mejorar dotaciones de servicios (regeneración del cauce del río Manzanares) y a financiar otras actividades o infraestrcuturas al servicio de los ciudadanos. Sigue leyendo

A la calle, que ya es hora . . .

24 Nov

 

Me tomo la libertad de titular esta monserga con las palabras del poeta Gabriel Celaya cuyo hermoso poema España en marcha aprendimos muchos de nosotros en los años 70 (escuchándolo en la voz de Paco Ibáñez) , porque se amolda como anillo al dedo a mi propósito de embarcar (a quien se deje) para “echarnos nuevamente a la calle” el próximo sábado día 29 de noviembre, partiendo (aquí, en Madrid) desde la estación de Atocha a las 17:00

 

El 22M llama a tomar las calles_Página_2-1

El propósito es manifestar (otra vez), serena, pero firmemente, tal y como hicimos hace unos meses, nuestro rechazo a toda la desvergüenza, incompetencia y connivencia que exhiben muchos de nuestros gobernantes y representantes políticos en su triste papel de ejercer de capataces de un sistema económico injusto, cruel, depredador, miope e inviable, que únicamente favorece a una raza de vampiros sociales que ha crecido al calor de la impunidad y la corrupción.
Pienso que todos los que acudimos el pasado 22 de marzo a la anterior manifestación recordamos con satisfacción la agradable tarde de ejercicio de civismo e intercambio de pareceres en que dicha marcha se convirtió espontáneamente.
Ejercicio que ni siquiera la irresponsabilidad de los responsables de la Delegación del Gobierno, ni la burricie de los mandos policiales que, primero permitieron la infiltración de imbéciles y violentos entre la gente pacífica, y -a continuación- la emprendieron a garrotazos contra todo lo que se movía en la plaza de Colón, lograron empañar.
Es mi propósito acudir, si es posible (y quieren) con mi familia como la vez pasada.
Y me alegrará encontrar, como la vez pasada, algunas caras conocidas.
Y, sobre todo, saber (también como la vez pasada) que no encontré muchas más por lo incontable del número de asistentes.

El 22M llama a tomar las calles_Página_2-2Estamos entrando “en tiempo de descuento”; Y, aunque parece claro que algunas indecencias pueden llegar a tener los días contados, eso solo será posible si lo hacemos posible entre todos.
Saludos.

 

La avaricia rompe el saco . . .

22 Nov

20141122 Ambulancia con máscaraSuele decirse que “la avaricia rompe el saco”.
Y en el caso que nos ocupa puede terminar ocurriendo que la avaricia (y probablemente la corrupción) que subyace en ese estrambótico y a estas alturas impresentable empeño de continuar con el “negociejo” de convertir el Hospital Carlos III en un “moridero” para los pacientes de la sanidad pública liberando así de la obligación de su costosa atención a los centros “privatizados”.
Resultó escandaloso ya en su día el intento de ingresar al paciente Miguel Pajares en la planta séptima del Hospital La Paz con el riesgo de, si algo salía mal, tener que desalojarlo y dejar a Madrid sin un centro que, por tamaño y especialización resulta vital para el mantenimiento de la atención sanitaria.
Mucho más lo fue cuando, semanas después, al saltar el caso de la enfermera Teresa Romero, los (I)responsables sanitarios afirmaron inicialmente que sería ingresada en la Fundación Jiménez Díaz, o en el Hospital Gómez Ulla; Momento en el que más uno empezamos a pensar que había intereses no confesados tras ese empeño en dejar el hospital vacío para realizar “obras”.
Ahora ya, nos cuenten lo que nos cuenten, parece claro que alguien se trae un negocio (posiblemente turbio) entre manos, o ya ha cobrado la mordida de la constructora encargada de las obras y si estas no salen adelante se le fastidia el negocio.
En todo caso alguien del sector profesional debiera acudir al juzgado de guardia para dilucidar quién es el imbécil (o el golfo) que, contra toda lógica y sentido de la prudencia, ha cerrado todo ese hospital (salvo la 6ª planta) para realizar unas obras que muy posiblemente a estas alturas resulten inútiles; Porque lo más probable es que alguien con sentido común (y vara de mando) termine “ordenando” que el Hospital Carlos III de Madrid recupere su cometido histórico como Centro de Referencia Nacional de Enfermedades Infecciosas (o, como sea que se llame).
Que así sea.
Saludos.

Teresa Romero

5 Nov

20141105 Teresa-Romero

 

Teresa Romero no es una heroína, es mucho más que eso.
Es un ser humano solidario.
Es una profesional responsable.
Es una buena persona.
Es una mujer lúcida que sabe deslindar los sentimientos personales de la exigencia de responsabilidades.
Y, por si ello fuera poco, es una ciudadana con la decencia y el coraje necesarios para llamar a las cosas por su nombre y denunciar el sindiós, la incompetencia y el saqueo al que nuestros malgobernantes y sus burócratas cómplices están sometiendo al sistema sanitario madrileño (por no hablar del nacional).
“Tenemos la mejor sanidad del mundo pese a la nefasta dirección política” (Teresa Romero, eldiario.es, 5-XI-2014)
Me uno a la alegría general por su recuperación.
Y sospecho (y deseo) que su nombre y su voz van a amargarle la existencia a más de un indeseable.
¡Gracias Teresa! Por todo.
Saludos.