Archivo | febrero, 2013

Sobre la Sanidad Pública (y su desmantelamiento)

20 Feb

Es posible que mucha gente desconozca quien es Ángeles Maestro Martín, más conocida como “Nines Maestro”.

Para abreviar (quien tenga interés puede documentarse sobrada y razonablemente en internet) diré que fue una joven política, primero del PCE, después de Izquierda Unida y actualmente (un poco menos jóven, pero igualmente lúcida) de “Red Roja”, lo cual puede dar una idea de que su ideología no es exactamente contemporizadora con las personas que nos gobiernan y nos gobernaron.

Pero lo más importante, a los efectos de este texto, es que Ángeles Maestro es,  además, médico (o médica, ignoro como prefiere que le llamen) de la Sanidad Pública Madrileña.
Y, sobre todo, una persona que, desde tiempos inmemoriales, ha luchado y sigue luchando, con mucho coraje, coherencia y capacidad didáctica, por la mejora de la Sanidad Pública.
No le faltan “enemigos”. Ni siquiera entre quienes debieran ser sus “amigos”, porque sus planteamientos hacen pocas concesiones a las medias tintas y los paños calientes.
A mí, personalmente, me parecen muy atinados y, aunque a algunas instancias les asuste su aparente “radicalismo”, perfectamente viables y realistas si, de verdad, se pretende salvaguardar esta parte de la Seguridad Social, que junto con las Pensiones son, como he afirmado en alguna ocasión, la espina dorsal de la convivencia y una cierta justicia social en este país.
Cuento esto para recomendar la lectura de un artículo que publicó ayer en Público.es y que posiblemente mucha gente (como me ocurrió a mí) no localizó porque no aparecía en la página principal.
No es demasiado extenso y vale la pena leerlo entero, tanto para “saber” como para poder opinar (con conocimiento de causa).
Saludos y buenas noches.

Estrechar el cerco

16 Feb

“Estrechar el cerco”; Esa es una de las cosas que, sin perjuicio de otras muchas, podemos ir haciendo todos los ciudadanos que consideremos que nos están “robando”.

Y cuando digo robando, me refiero tanto a las cosas materiales como el dinero (algunos bancos y compañías suministradoras), como inmateriales que, pese a ser un asunto aparentemente más “gaseoso”, son mucho más importantes, como por ejemplo: Los derechos (a la salud, a la vivienda digna, a la educación, al trabajo remunerado, al descanso -también remunerado-, a las pensiones -cuando ya no se trabaja-, al acceso a la justicia . . .) y otros aún más intangibles como son: La dignidad, las ilusiones, la alegría y el respeto por parte de aquellos que, se supone, nos representan y administran el poder que hemos puesto en sus manos.

Estrechar el cerco consiste en no tolerar actuaciones o conductas que consideremos inmorales o lesivas para el bien común o nuestros legítimos derechos.

Si lo hacemos, si quienes gobiernan llegan a la conclusión de que habrán de responder, civil y penalmente (además de políticamente) de sus actos, es muy posible que “se tienten la ropa” antes de tomar determinadas decisiones Sigue leyendo

Marea Blanca 3, Domingo 17 de febrero de 2013 (programa de festejos)

13 Feb

Imagen

A estas alturas debiera resultar innecesario insistir en el “riesgo inminente” de desaparición de los Servicios Públicos entendidos como tales (servir al ciudadano) y su sustitución por negocios privados con clientes cautivos (que no podemos renunciar a enfermar , aprender a leer, o abrir el grifo del agua).

Clientes cautivos y, además, con los ingresos garantizados.

Garantizados, en parte por la administración, que los sacará de nuestros bolsillos vía impuestos y en parte por nosotros mismos, vía tasas, copagos  o, directamente, pagos por lo que antes no se pagaba “por fueraparte”.

Se trata simplemente de suprimir los derechos sociales conseguidos en los últimos 70 años y convertirlos en fuente de negocio para la “iniciativa privada”.

Iniciativa privada que, en contra de los que muchos necios suponen, en absoluto somos “nosotros”. Ni siquiera aunque fuéramos “accionistas” de dichos negocios.

Digo esto porque, aunque el problema es “global” y no se resolverá ni no cambiamos el sistema económico, es conveniente evitar que, mientras ese cambio madura, se prosiga con el saqueo.

Por eso me permito utilizar este “púlpito” para invitar a quien considere que, aunque una manifestación más no cortará en seco el expolio, servirá al menos para aumentar el desprestigio de quienes los realizan.

Y, también, para despertar las entendederas de los sordos y ciegos que quieren creer que la cosa no va con ellos y, además, para poner palos en la rueda del saqueo, de modo que el día que nos pongamos a recuperar el tiempo y los derechos perdidos, éstos sean menores que si dejamos campar a sus anchas a los depredadores nos (mal)administran.

Vamos: que el domingo hay un nueva Marcha por la Sanidad (Marea Blanca) que en esta ocasión se ha convocado a nivel de todo el Estado ya que la rapiña no distingue regiones, idiomas un banderas.

Confio en que quien acuda tenga dificultades para encontrarme (por lo numeroso de la asistencia)

En todo caso queda invitado personalmente.

Al igual que en ocasiones anteriores, aquí en Madrid, la “marea” se iniciará desde distintos hospitales saliendo desde la 7:00 de la mañana (Hospital del Henares) hasta las 10:00 ( Hospital La Paz) para confluir a las 12:00 en la plaza de Cibeles.

Ahí queda el cartel con los recorridos y horarios previstos

Saludos.

Vídeo

TODO LO QUE DEBERIAS SABER SOBRE LA PRIVATIZACION DE LA SANIDAD PERO NADIE SE ATREVIA A CONTARTE

9 Feb

Saber, para poder opinar
Uno de los errores más habituales en que incurrimos (y me incluyo a mí mismo en el lote) es el de opinar a “bote pronto” sobre asuntos de sólo conocemos superficialmente.
Y, a continuación, a partir de nuestras afirmaciones y otras igualmente (poco) “rigurosas”, vamos creando un relato de los hechos que no siempre se corresponde con la realidad. E incluso, a veces, la tergiversa para mejor justificar nuestras opiniones.
El resultado de ello es el de un edificio mal cimentado: Se agrieta y termina por resultar inservible y, en ocasiones, peligroso para quienes “lo habitan”.
Por este motivo traigo a colación este vídeo de 350 segundos elaborado por CASmadrid (Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad) que realiza un recorrido histórico, verídico y razonablemente objetivo (aunque tira con bala sobre el PSOE) del proceso que nos trajo desde la aprobación de la Ley General de Sanidad (1986) hasta nuestros días.
Es bastante conciso y didáctico y me parece útil verlo para tener más elementos de juicio y poder opinar con algo más de conocimiento.
Y pienso que, con independencia de que a algunos les pueda resultar amargo, es preferible no ignorar la realidad para poder arrancar las “semillas” que están dando lugar a esta siniestra “cosecha” de desmantelamiento y saqueo del patrimonio de todos.
Saludos.

Quien te ha visto y quién te ve (NHS)

8 Feb

Para empezar, aclaro que el NHS es el Sistema Público Sanitario Inglés (National Health Service).

Mucho ha llovido desde que en mi juventud (ahora sigo siendo joven; pero un poco menos que entonces) los ferrocarriles, los museos, el metro, la BBC, la Seguridad Social y, sobre todo, la Sanidad Pública inglesa entraban en la categoría de los “mitos”.

No porque no existieran en la realidad (había quien los había visto y disfrutado de sus ventajas), sino porque presuponíamos que nunca podríamos disponer en nuestro país de nada que, ni siquiera, se le pareciese.

El hecho es que, con ilusión por parte de los ciudadanos, decencia por parte de casi todos los representantes políticos y algo de benevolencia (y dineros) de nuestros vecinos europeos (que entendieron, acertadamente, que más les valía dejarnos “prosperar” si pretendían que les compráramos los televisores, los coches  y los quesos “de importación”), este santo país fue cambiando hasta el punto de poner a punto (y valga la rebuznancia) una serie de Servicios Públicos que nada tenían que envidiar a los de nuestros vecinos. Y, en algunos casos, incluso los superaban.

En estas andábamos, cuando, al calor de la “satisfactoria” experiencia del destrozo de las democracias en Latinoamérica que generó una incalculable ola de riqueza para algunos (los menos) aunque fuera a costa de la muerte y la miseria para otros (los más), los “amos del calabozo” a la vista de que semejante saqueo les había salido “gratis” (nadie, relevante, encarcelado ni juzgado) decidieron de la mano de la Sra. Thatcher, aplicar dichas enseñanzas, felizmente obtenidas y rentabilizadas, al solar europeo.

Ahí cayeron los Sindicatos, se privatizó el parque de vivienda pública (de alquiler),  las empresas públicas, los ferrocarriles, . . .  

Capitalismo popular lo llamaron, con el pretexto de que, además de malvenderlo a empresas privadas, ofrecieron a los particulares recoger algunas migajas.

Migajas que en algún caso resultaron tóxicas, como ocurrió con la compra de viviendas con créditos públicos por importes que, en poco tiempo, se demostraron superiores al valor real de las mismas. (algo me suena de esto aquí y ahora)

Bueno, pues a lo que iba: Como fruto maduro de dicha siembra de “eficacia del mercado”, Inglaterra lleva varios años recogiendo los escombros de los que, en su día fueron los ferrocarriles más eficaces y puntuales del mundo y los despojos ennegrecidos y descapitalizados del Sistema Público Sanitario.

Quizá bastaría con decirles a los ingleses, que ellos se lo buscaron cuando encumbraron y mantuvieron en el poder a depredadores como la Sra. Tatcher y el Sr Major, o  cantamañanas de la “tercera vía” del calibre de Tony Blair.

Efectivamente, a veces uno tiene lo que se merece.

Lo que ocurre es que algunas cuestiones sobrepasan el ámbito de lo tolerable y entran directamente en el terreno de “lo penal”, y debieran alcanzar (también penalmente) a los inspiradores, administradores, beneficiarios (por el título que sea) y encubridores de semejantes “crímenes”.

Porque “crimen” (Acción de gran maldad o irresponsabilidad que tiene consecuencias graves) es el sustantivo que le corresponde a las actuaciones que se cuentan en este enlace.

Para aviso de navegantes, ahí queda.

“Los recortes de la sanidad británica matan a miles de pacientes” (Carlos Elordi, eldiario.es, 8-II-2013).

Lo cuento, tanto por una cuestión de justicia (señalar a los delincuentes), como –sobre todo- porque ése es el “huevo de la serpiente” que, con nuestro mirar para otro lado, estamos incubando en nuestra propia cama.

Saludos.

Enlace

¿A qué espera la fiscalía?

7 Feb

Por lo que se me ha informado, los comportamientos que tienen carácter de “delito público” son perseguibles “de oficio” por la Fiscalía General del Estado.

Siendo así, y existiendo pocas dudas sobre lo delictivo que (de ser cierto) es:

El engañar a una paciente sobre la imposibilidad de ser operada en un plazo razonable por sus medios y en su hospital de referencia para empujar la a otro distinto.

El ordenar que determinadas pruebas (endoscopias, pongo por caso) se realicen en centros de gestión privada coaccionando a los pacientes con la amenaza del retraso en su realización.

El desviar arbitrariamente pacientes de los centros públicos hacia centros de gestión privada para la realización de intervenciones, infrautilizando los quirófanos y las plantillas que todos pagamos con nuestros impuestos.

El desviar recursos y dineros (que se suponen insuficientes) para garantizar y aumentar los ingresos de los centros “concertados” mientras se asfixia por falta de demanda a unos centros públicos cuyas plantillas e instalaciones ya existen y sufragamos todos los ciudadanos.

El suscribir conciertos y contratos (plurianuales) con condiciones económicas claramente lesivas para el interés público.

El pago por el uso de hospitales inutilizables porque no están acabados.

Y tantas otras actuaciones que solapadamente, o a cara descubierta, viene realizando el actual Gobierno Regional.

Siendo así, como parece y atestiguan distintas informaciones de  personas y fuentes sobradamente acreditadas y solventes, no sé a qué espera la fiscalía para, como mínimo, investigar estos escandalosos comportamientos.  

Ahí quedan los últimos enlaces publicados referidos a este tipo de tropelías

“’Bypass’ entre sanidad pública y privada” (Elena García Sevillano, El País, 27-I-2013)

“Todas la endoscopias a la privada” (Elena García Sevillano, El País, 6-II-2013)

 “González paga a Capio 900.000 euros al mes por un hospital cerrado” (Público.es, 7-II-2013)

Saludos.

El destrozo invisible (de la Seguridad Social)

4 Feb

Andamos todos lamentándonos e indignándonos ante el sistemático y continuo saqueo de derechos y dineros a que nos vienen sometiendo con el pretexto de la crisis económica.

Crisis que, en puridad, no es tal; Sino casi exclusivamente una crisis financiera provocada por el sistema bancario mundial que permitió y embarcó a particulares y, sobre todo a las grandes empresas, a endeudarse por encima de sus posibilidades.

Entretanto, mientras los ciudadanos pagamos en nuestras costillas las alegrías de los bancos que hasta ayer repartían dividendos (y obscenos sueldos) a mansalva y hoy están técnicamente “quebrados”, el daño de tanta rapiña va destrozando el patrimonio público que, con el esfuerzo y los impuestos de (casi) todos, fuimos consolidando a lo largo de los últimos 70 años.

Desde hace mucho tiempo me preocupa muchísimo el futuro de nuestra Seguridad Social; Y ello por varias razones de las cuales, para no aburrir al personal, voy a centrarme en tan sólo dos: 

La primera: es que, en mi opinión (y costará apearme de ella), la Seguridad Social es, desde hace muchos años, la espina dorsal de la convivencia de este país, además del mayor y mejor mecanismo de redistribución de la riqueza y garantía de una cierta igualdad de derechos para todos los ciudadanos.

Además de eso, la Seguridad Social es un gigante económico que maneja (con notable eficacia y ausencia de clientelismo y corrupción)  el equivalente a casi el 12% del PIB Nacional.

Y hasta hoy no sólo se encuentra perfectamente capitalizada, sino que dispone de una importante reserva de dinero (de todos) conseguida a base de cotizaciones y buena administración de sus recursos .

La segunda: es que debido a ello (su tamaño y su riqueza), está en el punto de mira de la “iniciativa Privada” que considera poco menos que escandaloso que semejante cantidad de dinero y servicios se gestionen directamente por nuestros funcionarios sin darles opción a meter la cuchara de las “comisiones”, las “concesiones” y la “administración” de la que, sin duda, es la mayor y más importante empresa de este país.

Pues bien, ante la avalancha de desinformaciones que se nos avecinan intentando convencernos de la insostenibilidad del sistema (de Pensiones y Sanitario), recomiendo a quien no quiera limitarse a repetir las “consignas” que los medios de comunicación (financiados por la publicidad de las grandes empresas) y unos supuestos expertos (a pesebre de la banca y las grandes aseguradoras), nos irán impartiendo, que se documente solventemente antes de engullir las ruedas de molino que nos van dispensando día tras día.

Ya que, para hacer más creíble la mentira, mezclarán datos ciertos con otros falsos. Ocultando en todo caso las verdaderas intenciones y los intereses de quienes las divulgan.

Intereses que no son otros que la privatización de Seguridad Social y la Sanidad Pública, con el (falso) pretexto de su insostenibilidad.

Valga como ejemplo de una de esas verdades a medias el artículo de D. Carlos Sánchez en el Confidencial.

“La afiliación a la Seguridad Social retrocede a niveles de 2001” (Carlos Sánchez, elconfidencial.com, 4-II-2013).

Es un buen ejemplo de cómo, a partir de un dato cierto (la caída de la afiliación), se aprovecha la ocasión para remachar en la “doctrina oficial” (de los bancos, aseguradoras y empresas privadas) que afirma que la Seguridad Social va a quebrar en cualquier momento (llevan repitiéndolo más o menos 30 años) y que no es posible sostenerla por debajo del ratio de 2 a 1 entre cotizantes y beneficiarios.

Ambas cosas son inciertas y, para quien quiera documentarse mínimamente me limito a recordar que, desde hace ya muchos años, la Seguridad Social no sólo se ha financiado con su propia recaudación, sino que, incluso “regalando” parte de sus superávits al Estado, ha logrado acumular un abultado excedente (hucha de las pensiones).

Y sólo en la actuales y excepcionales condiciones de desempleo y pérdida de afiliación anda algo escasa para cubrir sus compromisos sin la colaboración del Estado vía impuestos, como suele ser habitual en muchos países.

Para más y más clara información recomiendo el libro:

¿Están en peligro las pensiones públicas? Las preguntas que todos nos hacemos. Las respuestas que siempre nos ocultan” (Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón, ATTAC 2010).

Y, también, otro algo anterior pero absolutamente vigente y, en mi opinión, “muy recomendable” para saber de qué se habla y no andar por ahí disparando “a bulto”

“El subdesarrollo social de España. Causas y Consecuencias” (Vicenç Navarro. ANAGRAMA 2006)

Saludos.